
Los áticos fríos no son solo incómodos; además, fomentan la presencia de humedad, retrasan las tareas que se realizan los fines de semana y hacen que toda la casa parezca poco acogedora. Un calentador para áticos puede solucionar este problema, pero solo si el calor llega exactamente donde se necesita. Con los calentadores de infrarrojos, la ubicación es clave: determina si el calor es útil o simplemente inútil.
Qué es importante desde el punto de vista técnico
Los calentadores de infrarrojos para áticos emiten calor radiante. Calientan a las personas y las superficies directamente, en lugar de mover el aire. La mayoría de los modelos utilizan un elemento de fibra de carbono o un tubo de cuarzo para generar calor de onda media, lo cual resulta en un calor natural y rápido. Por lo general, estos dispositivos funcionan con circuitos de 120V o 240V, con una potencia que varía entre 1,500W y 3,000W.
Para uso en áticos, un termostato integrado ayuda a mantener una temperatura constante. Además, las medidas de seguridad, como la protección contra vuelcos y el sobrecalentamiento, garantizan un funcionamiento estable día tras día.
Por qué funciona bien en los áticos
En los áticos, la altura y el ángulo de instalación hacen que el calentador sea eficiente y cómodo. Instale el dispositivo a una altura de unos 6 a 8 pies sobre el suelo, y ajuste el ángulo del calentador entre 15 y 25 grados hacia abajo. Este ángulo permite que el calor se distribuya uniformemente por toda la zona de trabajo o almacenamiento, sin que el calor se concentre en el techo. De esta manera, se obtiene un calor más rápido en el lugar donde uno se encuentra, se reducen las zonas frías y el espacio se vuelve más seco, lo que evita la formación de condensación. Como el calor radiante no lucha contra las fugas de aire constantes, la comodidad es mayor, y el calentador no necesita funcionar continuamente.
Lo que realmente necesita saber
El calor de infrarrojos calienta todo lo que toca, por lo que las corrientes de aire y las rejillas abiertas en el ático todavía pueden afectar la comodidad. Combine el calentador con medidas básicas de sellado del aire para notar la diferencia.
También, verifique las normas eléctricas locales y la clasificación IP del dispositivo antes de instalarlo cerca de aislamientos o en zonas húmedas. La mayoría de los calentadores de infrarrojos para áticos son de tipo enchufable, pero si opta por uno conectado directamente al circuito eléctrico, planifique adecuadamente el circuito y asegúrese de tener acceso para el mantenimiento. La capacidad de acceso es tan importante como la distribución del calor.