
Cómo elegir la potencia adecuada para el Calentador infrarrojo en su baño
Cuando busca un calentador infrarrojo de clase IP65, su primer impulso podría ser elegir aquel con la mayor potencia. Pero aquí está el detalle: más potencia no significa necesariamente más comodidad. Lo importante es encontrar ese equilibrio ideal para que la habitación se sienta acogedora, sin desperdiciar energía ni crear zonas excesivamente calientes.
Cómo determinar la potencia adecuada
Piense en el espacio que tiene a su disposición. Si se trata de un cuarto de baño muy pequeño, de menos de 4 m², una lámpara de 400 a 600 W suele ser suficiente. Para baños más grandes, de unos 8 a 12 m², probablemente necesitará varias lámparas de 800 W o una sola lámpara de alta potencia.
Lo bueno de los calentadores infrarrojos es que no pierden tiempo calentando el aire. La energía viaja en línea recta y afecta directamente a usted y al suelo. Por eso, puede utilizar una potencia menor que con los calentadores convencionales, y aún así sentirse cómodo.
Un consejo sobre las carcasas impermeables
Dado que estos calentadores tienen clasificación IP65, son ideales para protegerse del vapor y de los salpicaduras. Pero estas carcasas impermeables pueden retener el calor cerca de la base de la lámpara. Si coloca un calentador de gran potencia en un espacio muy pequeño, es posible que se active constantemente o, peor aún, que dañe los cables eléctricos. Siempre recomiendo dejar un margen de alrededor del 15% entre la potencia máxima del calentador y la cantidad de energía realmente necesaria por la habitación. Esto evita que el calentador se encienda y apague constantemente.
Ahorrando dinero en la factura eléctrica
Si quiere ahorrar dinero, no coloque el calentador en el centro de la habitación. Colóquelo donde realmente esté parado, como justo fuera de la ducha o junto al tocador. Es mucho más eficiente utilizar una lámpara de 600 W en un espacio de 5 m², en lugar de utilizar una lámpara de 1200 W durante solo la mitad del tiempo. Además, los calentadores infrarrojos de onda corta funcionan de forma instantánea. No es necesario esperar veinte minutos antes de ducharse. Simplemente conéctelo a un sensor de movimiento o a un temporizador, de modo que se apague en cuanto salga del baño.