
Por qué dejamos de fabricar calentadores de pared “desechables”
La mayoría de los calentadores por infrarrojos para baños son una verdadera molestia. Están diseñados como unidades cerradas, lo cual suena bien al principio… pero después de cinco años, el elemento calefactor deja de funcionar. Entonces, uno se ve obligado a quitar todo el dispositivo de la pared solo para reparar una pequeña parte de él.
Eso no parecía correcto. Así que decidimos cambiarlo.
Facilitar las reparaciones
Decidimos tratar al elemento calefactor como una bombilla: algo que se puede reemplazar fácilmente cuando deja de funcionar.
En lugar de soldar todas las piezas o pegarlas en su lugar, optamos por un sistema de conexión tipo “plug-and-play”. Los tubos calefactores se colocan en soportes precisamente diseñados para ello. Si uno de los tubos se daña, no es necesario tirar todo el dispositivo. Basta con sacar el módulo viejo e insertar uno nuevo.
¡Sin más molestias de horas!
En un dispositivo estándar, reemplazar un tubo es una tarea complicada. Se necesita aproximadamente una hora para desmontarlo y solucionar el problema.
Con nuestro sistema, se puede instalar un nuevo elemento en menos de diez minutos.
También utilizamos conectores estandarizados. Eso significa que no hay riesgo de conectar las cosas al revés. El equipo de mantenimiento no necesita pasarse media mañana mirando diagramas eléctricos complicados para hacer una simple reparación. Simplemente lo arreglan y listo.
El sacrificio necesario
Claro, los diseños modulares no son mágicos. Tener más puntos de conexión significa que hay que tener mucho cuidado con cómo se ensamblan las piezas. Si las tolerancias no son adecuadas, las piezas pueden comenzar a moverse o aflojarse con el tiempo.
Para solucionar esto, añadimos abrazaderas de sujeción reforzadas. Estas mantienen los tubos firmemente en su lugar, incluso cuando el metal se expande y se contrae debido al calor.
Ahorrar dinero (y al planeta)
La verdadera ventaja aquí es el impacto positivo en el bolsillo del usuario. En lugar de tener que comprar un calentador nuevo cada paar años, basta con comprar un componente pequeño. La carcasa exterior y los reflectores siguen en la pared, cumpliendo su función.
Es una manera mejor de hacer las cosas. Se obtiene más tiempo de funcionamiento, se gasta mucho menos en mano de obra, y no hay necesidad de desechar un enorme trozo de metal en los vertederos cada vez que se rompe un cable.